Como decía la canción, unos que nacen y otros morirán y al final la vida sigue igual, llevan dos días dándonos la brasa con la muerte de Manolo, que si era padre de la transición, que si era pariente de la constitución, pero no les oigo decir que fue ministro de la dictadura. ¿Y que pasa si se ha muerto? Ya le tocaba, tenia ochenta y nueve años, y no se valía por si mismo. Así descansara en paz. Yo también me moriré un día de estos, como se mueren miles de mejores personas que Manolo todos los días.
Pero a lo que íbamos, aquí las cosas siguen igual, la misma crisis con los mismos responsables recibiendo dinero del estado. Con los mismos trabajadores ahogados con sus deudas. Con los mismos trabajadores de Iberia con sus huelgas. Con los mismos corruptos de traje Forever Young y reloj Rolex, calentando el asiento del banquillo, con su sonrisa cínica. Con la misma monarquía y allegados. Con el mismo numero de desempleados.
La gente dice que no hay que ser agorero, pero salgo a la calle y veo miseria, enciendo el televisor y veo basura, miro los periódicos y leo mentiras.
Justicia igual para todos decía JuanCar en su discurso de nochebuena, ni que los pobres pudiéramos pagar a los abogados que trabajan para ellos.
Todo sigue casi igual, los pobres mas pobres y los ricos mas ricos.
